En el marco de la conmemoración del centenario del fallecimiento del artista mercedario Pedro Blanes Viale (Mercedes, 19 de mayo de 1878 – Montevideo, 22 de julio de 1926), quedó oficialmente inaugurada en la Pinacoteca del Museo Eusebio Giménez la exposición Blanes Viale. Pintar siempre.
La iniciativa es impulsada por el Área Museos y Patrimonio de la Intendencia de Soriano junto al Instituto Nacional de Artes Visuales (DNC-MEC). Cuenta con el apoyo de ICOM Uruguay, la Pinacoteca del Poder Legislativo y la colaboración del Instituto José María Campos, además del aporte de reconocidas galerías y casas de subastas de Montevideo como Galería Sur, Cocodrilo, Castells, Zorrilla Subastas y J.E. Gomensoro.
Bajo la curaduría de Enrique Aguerre, la muestra propone un recorrido integral por una treintena de pinturas y dibujos que revelan el compromiso vital del artista con la creación plástica.
Un itinerario por la vida y obra del maestro
La exposición permite apreciar las diversas etapas formativas y creativas de Blanes Viale, destacando su paso por los grandes centros de enseñanza europeos y sus viajes por el territorio nacional e internacional:
Período de formación europea (1898-1902): La muestra exhibe piezas clave de sus años en la Academia de San Fernando y el estudio de Manuel Arroyo en Madrid, así como de la Academia de Jean-Joseph Benjamin-Constant en París. Destaca la obra costumbrista La pobreza (1898) —presentada en el Salón de Barcelona— junto a Estudio de torso y Estudio de busto (ambos de 1902), con los cuales obtuvo la beca de estadía en Europa.
Retrato académico y diálogo con sus contemporáneos: Se expone una selección de retratos realizados en Montevideo y Mercedes antes y después de su formación europea (Retrato de la madre de Blanes Viale, Retrato de la Sra. Elvira Cumplido, Retrato del Procurador Antonio López y Retrato del Sr. Alfredo Silveira). Asimismo, se genera un diálogo plástico con obras de sus contemporáneos mercedarios y referentes de la modernidad nacional, como Carlos Federico Sáez (Ciociaro y Romana, 1895) y Carlos María Herrera (Descansando, 1901).
La experiencia en Mallorca y el paisajismo: A su regreso en 1907, Blanes Viale introdujo la influencia del modernismo catalán y el luminismo, influenciado por su estrecha relación con Santiago Rusiñol, Joaquín Mir y Hermenegildo Anglada Camarasa. En la muestra se aprecian piezas como Jardín de Mallorca, Paisaje de Mallorca y la emblemática obra Retrato del pintor Santiago Rusiñol.
Descubrimiento del paisaje uruguayo: Tras su retorno definitivo en 1916 debido a la Primera Guerra Mundial, el pintor recorrió diversos departamentos (Soriano, Río Negro, Tacuarembó, Durazno, Canelones, Maldonado, Rocha y Lavalleja) y pintó las quintas y jardines del Prado montevideano. Obras como Jardín del Prado, Parque con fuente, Paisaje de Sierras y Los Médanos del Cerro Atlántida reflejan este período.
El viaje a las Cataratas del Iguazú (1916): Un apartado especial está dedicado a su estadía de seis meses en Iguazú junto a su amigo Julio Micoud. Se exhiben las telas monumental Cataratas del Iguazú (perteneciente al antiguo acervo del Jockey Club) y Cataratas, acompañadas por un acervo fotográfico inédito documentado por Micoud que muestra al artista pintando al aire libre frente a los saltos de agua.
Fauna y pintura histórica: La exposición incluye además representaciones zoológicas (Fauna del Uruguay, Pájaros azules, Leopardos, entre otras) y reserva un lugar de honor a la pintura histórica con la célebre pieza Artigas en el Paraguay (1923).
“El legado de Pedro Blanes Viale es muy rico e ilumina aspectos del arte producido en nuestro medio que aún falta investigar, sigue vigente y despierta un gran interés por parte de nuevas generaciones, esperamos que esta exposición contribuya a conocerlo mejor y al hacerlo, conocernos mejor a nosotros mismos”, expresa Enrique Aguerre en el Dossier que acompaña la muestra.












