De cara a la realización del 4° Congreso Nacional de Educación, las expectativas sobre el alcance y la pluralidad del debate se han visto matizadas por una creciente preocupación respecto al nivel de convocatoria e interés ciudadano. Así lo manifestó Cecilia Abogadro, integrante de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes), quien reflexionó sobre los desafíos actuales de la participación social y política en la construcción de los modelos educativos.
Según Abogadro, el objetivo primordial del congreso es lograr la mayor amplitud posible; sin embargo, reconoció que existen barreras complejas para movilizar a la sociedad en su conjunto. "Hay una dificultad general que estamos teniendo en la participación en todas las áreas, motivada por distintas razones sociológicas", expresó la dirigente sindical, al dialogar con @gesor señalando además un fenómeno de "descreimiento hacia las organizaciones políticas en general".
El rol de la política y el desafío de la crítica en el aula
Uno de los puntos centrales señalados por Abogadro es la ausencia o escasa implicación de diversos actores del espectro político, un factor que —a su juicio— condiciona la llegada del debate a la población general.
En un país como Uruguay, donde los partidos políticos cumplen un rol articulador fundamental, la decisión de sectores de no participar activamente resta potencia a la discusión general sobre el futuro educativo. Esta falta de representación amplia provoca que parte de la ciudadanía se sienta "abandonada" o desconectada de los espacios de decisión.
Pese a este panorama, la representante de Fenapes enfatizó la importancia de fomentar la autocrítica y la reflexión desde las propias aulas, involucrando directamente a los estudiantes en el proceso. "Pensemos entre todos los que estamos acá en el aula qué educación queremos. Seamos críticos, hagamos autocrítica: ¿qué dejaríamos?, ¿qué cambiaríamos? Los partidos políticos son necesarios porque aportan una perspectiva, pero la discusión debe darse con la gente", concluyó.
El 4° Congreso de Educación continúa su curso buscando afianzar espacios de intercambio, en medio de un escenario que demanda reencantar a la ciudadanía y situar a la enseñanza en el centro de la agenda pública.





